TESTIMONIOS




Carlos:
A nuestra generación le tocó en suerte restituir al arte sus valores fundamentales, puestos a un lado por quienes en su afán de servir al movimiento político revolucionario encontraron la manera más fácil de hacerlo sometiéndolo a una función que no era la suya y por consiguiente coartándole su libertad que es precidamente el asiento de su grandeza.

Nuestra tarea fue pues muy difícil y sirvió de fácil blanco a la demagogia.

No obstante eso, creo que logramos nuestro objetivo y así, particularmente tú y yo que caminamos juntos desde nuestra primera juventud tras de nuestro bien definido ideal, logramos destacarnos con nuestro trabajo que tuvo la fortuna de ser reconocido universalmente.

Te tocó en suerte irte antes que yo a una vida que se supone es mejor que ésta, y en la cual se supone también que las cosas suceden a un nivel superior, esto es, donde por lo menos la envidia ya no ha de incomodar con sus pequeñas molestias como lo hace en este mundo y sobre todo en esta región nuestra.

Yo seguiré aquí por algún tiempo más y afortunadamente sin sentirlas, porque con el tiempo, se me ha hecho la piel dura como se te hizo a ti también mientras estuviste entre nosotros.

Así pues, seguiré adelante sin inmutarme y sólo quiero decirte que, cuando llegue mi turno, allá en la otra vida, caminaremos otra vez juntos para completar nuestra obra pues sabes bien que en esta vida el tiempo es corto e insuficiente para realizar lo que uno hubiera querido hacer.

De manera pues que hasta luego mi querido Carlos.

Tamayo
Rufino Tamayo